La gobernanza puede tener distintas connotaciones cuando se aplica al sistema pol铆tico de un pa铆s o de una regi贸n. La coyuntura en Guatemala permite definirla como una alianza de gobernabilidad entre los diferentes actores de la sociedad. El objetivo com煤n es un cambio de modelo en las instituciones del Estado que propicien reformas internas por medio de leyes, normas y acciones las cuales deben de ir encaminadas a mejorar los indicadores de desarrollo.

El gobierno de Bernardo Ar茅valo se vislumbra como un camino lleno de obst谩culos que, en apariencia, son dif铆ciles de sortear. Sin embargo, existen criterios de gobernanza que permiten espacios de negociaci贸n. El Organismo Ejecutivo, liderado por el Presidente de la Rep煤blica, tiene a su cargo la designaci贸n de los ministros, secretarios y, en consecuencia, todo el aparato que hace funcionar al Estado. Los ministros son los encargados de ejecutar las obras de infraestructura, los programas sociales y todos los servicios a la poblaci贸n. Los gobernadores, por medio del Sistema de Consejos de Desarrollo, son quienes determinan las propuestas para la ejecuci贸n de obra p煤blica.

馃摲 Esteban Biba

La sociedad civil organizada en COCODES, COMUDES Y CODEDES, quedan bajo la responsabilidad de los gobernadores que son el enlace con el Ejecutivo para proponer y ejecutar las obras cuyo fin es brindar servicios b谩sicos a la poblaci贸n urbana y rural. Pertenecen a un sistema que se integra en los CONEDUR, COREDUR Y SISCODE. Los diputados distritales se deben a esas comunidades, municipalidades y departamentos que los eligieron como sus representantes. Los diputados pueden manipular el listado de obras que se presentan a la Comisi贸n de Finanzas en el Congreso pero, esos listados son propuestos por la poblaci贸n que no podr谩 ser traicionada por sus representantes. Los diputados reci茅n electos que den la espalda a sus electores corren el riesgo de acabar con su carrera pol铆tica.

En las pasadas elecciones, los diputados oficialistas tuvieron en sus manos todos los medios de manipulaci贸n para procurarse la reelecci贸n. Dentro de cuatro a帽os, los programas sociales no estar谩n a su disposici贸n. Deber谩n ganarse la reelecci贸n por medio de su buena gesti贸n. Los ojos de los ciudadanos estar谩n puestos sobre ellos y fiscalizaremos sus acciones para poner fin al sistema corrupto y construir uno nuevo.

El Ej茅rcito, la Polic铆a Nacional Civil y otras instituciones encargadas de velar por la seguridad nacional, dependen del presidente y de sus ministros. Una buena gobernanza partir谩 del acertado nombramiento de ministros y gobernadores y de su capacidad para cumplir a cabalidad con las directrices que emanen de la presidencia. Las cualidades de estos funcionarios, adem谩s de la honestidad para ejercer sus funciones, debe sustentarse en una enorme capacidad de ejecuci贸n eficiente y eficaz en cuanto a la administraci贸n de los recursos y el enfoque en las necesidades de los usuarios de los servicios p煤blicos.

Algunos analistas creen que el presidente electo se encontrar谩 atado por un Congreso que le es adverso. En sentido contrario, considero que es una oportunidad de oro para demostrar que, la buena gobernanza ejercida desde el Ejecutivo es un factor de cambio que no hemos ensayado, pero que nos puede resultar beneficioso.

Por d茅cadas hemos tenido que lidiar con diputados corruptos que venden su voto a cambio de dinero o de plazas para sus allegados. En pa铆ses desarrollados se suelen intercambiar votos por obras o por proyectos de ley. Estas negociaciones son normales dentro de un sistema democr谩tico. Los gobiernos corruptos convirtieron al Congreso en un mercado sin valores. Es tiempo de demostrar que se pueden hacer las cosas bien.

Es importante que Ar茅valo tome en cuenta que no podr谩 gobernar si se deja manipular por gente de su propio partido. Generalmente, los miembros del partido oficial se convierten en lastre cuando esperan ocupar puestos importantes sin tener los conocimientos para ejercer los cargos. El descontento interno es un peligro y suele ser la raz贸n por la cual muchos gobiernos fracasan. Sucede cuando el presidente cede a las presiones y escoge a sus funcionarios con base en el activismo pol铆tico o la popularidad, lo que no siempre implica capacidad y honestidad en el ejercicio de la administraci贸n p煤blica.

隆Pilas pues!