Se estima que aproximadamente 30 periodistas y comunicadores han tenido que abandonar Guatemala entre 2019 y 2023 debido a persecución oficial y amenazas a su seguridad. Entre los casos documentados están Michelle Mendoza, Marvin del Cid, Sonny Figueroa y Lucía Ixchiu. Estos profesionales de la comunicación enfrentaban investigaciones penales infundadas, amenazas de muerte y represalias por su trabajo crítico. Su salida del país representa una pérdida significativa de talento periodístico y profundiza la autocensura en medios locales. Las organizaciones internacionales de defensa de la libertad de prensa han condenado estas prácticas como violaciones de derechos humanos fundamentales.