La grave crisis de inseguridad que atraviesa el pa铆s, se ha incrementado y se refleja frente a amenazas reales y potenciales. 聽Con un acelerado crecimiento de las acciones del crimen organizado, con un narcotr谩fico fortalecido y varias manifestaciones de la delincuencia com煤n. A ello se suma un ambiente grave de inseguridad interna; con una conflictividad pol铆tico-social permanente y por el incumplimiento a los compromisos nacionales e internacionales relacionados con el combate al crimen organizado. Para colmo, con un sistema de justicia deficiente y sin mayor coordinaci贸n con las instituciones de seguridad, m谩s una endeble institucionalidad en materia de prevenci贸n y gesti贸n de riesgo, ante desastres naturales y provocados.

Sobre seguridad nacional y ciudadana, son muchas las reformas que el gobierno entrante debe impulsar. Desde el a帽o 2010, el Ejecutivo, el Congreso, la Corte Suprema de Justicia y el Ministerio P煤blico, suscribieron el Acuerdo Nacional para el Avance de la Seguridad y Justicia. Estas entidades consideraron: que la seguridad y el resguardo de la vida constituye un derecho de los guatemaltecos, as铆 como una condici贸n fundamental para la consolidaci贸n del Estado de Derecho, el fomento de una cultura de paz y la convivencia arm贸nica de la sociedad. Que el Estado y sus instituciones, tienen la ineludible responsabilidad de garantizar la seguridad y la administraci贸n de la justicia, en funci贸n del bienestar social de la poblaci贸n.

馃摲 David Toro

El reci茅n creado Consejo Nacional de Seguridad (CNS) se plante贸 como un sistema que aglutinara a las instituciones de seguridad y justicia. Ese fue el mejor momento para que las instituciones impulsaran el Acuerdo Nacional para el Avance de la Seguridad y Justicia. De esa manera, se iniciar铆a el proceso de fortalecimiento institucional de la seguridad, y como todo un sistema, coordinaran sus actividades con las instituciones de justicia del pa铆s. A trece a帽os de ese evento, las fuerzas retardatarias, conservadoras y la derecha fascista, as铆 como las mismas fuerzas de la defensa, han obstaculizado ese proceso. Desde el gobierno de Otto P茅rez Molina. El CNS聽fue desnaturalizado en sus funciones y cooptado por los militares quienes actualmente lo conducen con su propia ideolog铆a y en su propio beneficio.

Otro logro en materia de seguridad fue el cambio de paradigma o modelo, que elimin贸 la Doctrina de la Seguridad Nacional (DSN) 聽impuesta por Estados Unidos, durante la Guerra Fr铆a. 聽Esa doctrina consideraba que el 鈥渂ien a defender鈥 por la acci贸n estatal era el orden pol铆tico mismo, y en sus aras, era sacrificada la seguridad de la poblaci贸n. 聽Para la DSN, las pol铆ticas de seguridad deb铆an girar en torno a la sobrevivencia del Estado, el cual se encontraba condenado a desaparecer, frente a 鈥渟upuestas amenazas externas鈥. EE. UU. indicaba que cualquier pa铆s del continente, que cayera en manos del comunismo era una amenaza para su seguridad, de ah铆 que se impuso la DSN. Pero esto nunca fue cierto, porque nadie estaba amenazando la seguridad de EE.UU. En el modelo de la Seguridad Democr谩tica, las pol铆ticas de seguridad del Estado, deben girar en torno al ser humano, es decir, a la sociedad. En la Seguridad Democr谩tica, el ser humano, es el bien a defender.

Para la DSN, la poblaci贸n fue considerada el Enemigo Interno y ese mal deb铆a ser extirpado de cualquier forma. Eso explica las campa帽as de contrainsurgencia, los Cr铆menes de Lesa Humanidad y las grandes violaciones a los Derechos Humanos. La imposici贸n de la DSN, legitim贸 las dictaduras militares en la regi贸n, mientras los valores esenciales de la democracia, como el debate p煤blico y la participaci贸n ciudadana, eran plenamente desconocidos, o eliminados de cualquier agenda gubernamental. Con la participaci贸n de los sectores democr谩ticos en el debate, se adopt贸 modelo de la Seguridad Democr谩tica, el cual fue propuesto por el Tratado Marco de la Seguridad Democr谩tica, firmado por los presidentes de Centro Am茅rica y ratificado por los respectivos congresos nacionales. Por lo tanto, pas贸 a formar parte del Derechos Interno, y de obligado cumplimiento.

Al Estado nadie lo est谩 amenazando, salvo el crimen organizado, el narcotr谩fico y las mafias que lo tienen cooptado. Sin embargo, dentro de los 煤ltimos gobiernos, persisten las pol铆ticas de seguridad cuya base te贸rica en la DSN. Esa teor铆a permite reprimir cualquier manifestaci贸n de descontento de la sociedad, y el Estado puede utilizar su poder coercitivo o la fuerza para eliminar la oposici贸n. Ahora lo hacen de manera legal, una muestra de ello, se produjo en las elecciones, con la judicializaci贸n del Movimiento Semilla, utilizando las instituciones de justicia a su conveniencia para lograr objetivos que est谩n cercanos a una dictadura.