Se acerca la celebración del día de los muertos y la calabaza es, además de un plato tradicional, un símbolo en muchas culturas, así como las calaveras y las brujas en otros países. Para los guatemaltecos, este primero de noviembre es una fecha clave y tal parece que todos los actores están a la expectativa de una noche de brujas al estilo medieval que buscaría afectar a nuestro endeble sistema democrático.

Los rumores indican que el plan orquestado sigue su marcha. Así lo han divulgado públicamente y en redes sociales los miembros de la red de persecución penal que opera en el MP. Incluso, una asociación realizó una presentación con supuestas pruebas del caso en contra del Movimiento Semilla. Todos saben que el caso está en reserva, pero únicamente para los directamente afectados e interesados, a quienes se les niega acceso al expediente.

📷 Esteban Biba

De nuevo han venido los representantes del gobierno norteamericano a mediar y llamar al diálogo. La OEA, continúa sin mostrar sus cartas, en espera de una reacción favorable de los actores corruptos. Deberán esperar mucho, o mejor, actuar en consecuencia.

Los organismos internacionales y las agencias de inteligencia conocen a la perfección todo lo que se teje en oficinas de funcionarios públicos. Tienen los medios, las pruebas y lo que falta es que la calabaza se rompa y se escape la bruja. Pero la bruja conoce los riesgos y aún no se atreve a salir con todo. Una salida en falso y se acabaría el hechizo del poder. Todos los ratones que tiran de la calabaza, antes bellos corceles de la corrupción se juegan el todo por el todo. No saben si romper la calabaza y dejar salir a los demonios, o aceptar que se les acabó la fiesta.

La metáfora es útil cuando la palabra franca deja de tener sentido ante la tragedia de nuestro sistema político. He visto pocos países en donde los funcionarios son acusados de delitos, hacen fraude en sus profesiones y cometen arbitrariedades por las cuales, en otros países reciben hasta la pena de muerte. En Guatemala, no nos inmutamos y continuamos con nuestra vida de siempre. Sin duda, esa normalidad de la corrupción estructural debe de terminar y debe hacerse de tajo.

Vemos que la razón de todo el alboroto con Semilla y Bernardo, aunque parezca repetitivo, deriva del miedo a los demonios y esqueletos que algunos tienen escondidos en el closet, y no me refiero precisamente a las preferencias sexuales de los susodichos. Los funcionarios salientes son los más empecinados en la locura de apoyar la teoría del fraude. La mayoría de las asociaciones empresariales han comprendido la necedad de semejante empeño. Permanecen en rebelión, ciertos grupos extremistas de empresarios radicalizados por la narrativa ideológica del anticomunismo.

Quienes lideran las consignas de un supuesto fraude, son empresarios de la agroindustria, industria y comerciantes de La Terminal. También, algunos empresarios que temen perder privilegios o dicen defender la propiedad privada. El discurso es de tinte racista, clasicista y peyorativo hacia los manifestantes a quienes dicen odiar por los bloqueos que afectan su locomoción. La realidad es que estas mismas cámaras y asociaciones, han estado del lado del paro y de los bloqueos cuando así conviene a sus intereses.

El doble discurso es una constante en las publicaciones de las cuentas anónimas, seguramente financiadas por la corrupción. Temas como la injerencia extranjera, la Agenda 2030, la persecución penal selectiva y otros más, se utilizan como cucos cuando conviene, pero no dicen nada cuando es el mismo gobierno el que llama a la OEA y presenta avances de la Agenda 2030. Menos van a decir cuando, por medio de la Fundación Contra el Terrorismo, se ha promovido una cacería de brujas totalmente selectiva en contra de Fiscales, Jueces y ahora también de los Magistrados del TSE.

📷 Esteban Biba

¿Entonces?, ¿Qué pasa calabaza? Que si le colman la paciencia a la bruja, se les va a salir y les va a romper el ayote a todos los que le dieron carreta para empoderarla. Si quieren liberar a la bruja para Halloween tendrán que tener claras las consecuencias individuales y para la estabilidad del país.