El periodista comunitario Carlos Choc fue acusado sin pruebas sustanciales de instigación a delinquir por su cobertura de manifestaciones relacionadas con el proyecto minero de El Estor. El caso de Choc es emblemático de la criminalización de periodistas que documentan protestas sociales y violaciones de derechos. Las acusaciones en su contra carecen de elementos probatorios concretos. Su persecución ha generado preocupación internacional sobre el derecho a informar en Guatemala. Choc continúa enfrentando procesos judicales mientras ejerce su labor periodística desde una posición de vulnerabilidad legal.