Durante el año 2022, la Asociación de Periodistas de Guatemala registró 161 casos de agresiones y restricciones contra la labor periodística, lo que representa 36 casos más que en 2021. Esta escalada de violencia contra la prensa independiente se ha atribuido al gobierno de Alejandro Giammattei y la Fiscalía General bajo el mando de Consuelo Porras. El gobierno ha utilizado sistemáticamente procesos penales abusivos, restricciones a la prensa y ataques verbales contra medios de comunicación independientes. La criminalización ha afectado particularmente a periodistas que investigaban casos de corrupción, violaciones de derechos humanos y lavado de dinero. Expertos internacionales han señalado que esta campaña busca crear un clima de miedo y autocensura entre el gremio periodístico. La situación ha llevado al exilio de aproximadamente 30 periodistas y comunicadores del país.