Durante 2022, funcionarios del gobierno Giammattei realizaron ataques verbales sistemáticos contra medios de comunicación independientes. El presidente ha calificado a periodistas críticos como enemigos del Estado. La Fiscal General Porras ha cuestionado públicamente la legitimidad de investigaciones periodísticas sobre corrupción. Estos ataques cumplen la función de deslegitimar la prensa independiente ante la opinión pública. Expertos señalan que estos discursos preparan el terreno para acciones legales posteriores contra periodistas. El patrón de atacar verbalmente a la prensa precede típicamente a procesos penales abusivos.